Ya en agosto, toda persona que pasaba por el restaurado arco de San Miguel veía extrañado un muro junto a un monumento recién recuperado. Inmediatamente pedimos al equipo de gobierno se cumplieran las normas urbanísticas y evitar de esa manera perjuicios mayores. Una vez mas el PSOE hizo oídos sordos al sentido común y la Junta de Andalucía le ha tenido que dar un tirón de orejas.

Una cuestión tan evidente como inexplicable que no se parase por el Ayuntamiento.

Una cuestión tan evidente como inexplicable que no se parase por el Ayuntamiento.