El vigente Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en Alcalá de Guadaíra es del año 94, es un plan agotado, amortizado y sin recoger una actualidad económica que permita desarrollar el municipio de manera adecuada y sostenible.
El gobierno Socialista inició los trámites para la eleboración del nuevo PGOU, encargándole el desarrollo a la empresa Terretorio y Ciudad, la cual redacto en primer término un avance muy cuestionado ya que, y por citar un ejemplo, nombraba calles del Plan General de Marbella. Se realizaron muchas enmiendas al mismo y finalmente quedó estancado tras una aprobación inicial en el año 2009.
Las consecuencias de no contar el municipio alcalareño con un apropiado, y sobre todo consensuado, Plan de Ordenación actual son evidentes. En primer lugar el vigente del año 94, ha sufrido más de 400 modificaciones puntuales, cosa del todo inusual e inoperativa, ya que al no permitir operaciones urbanísticas el del 94, este tiene que ser modificado constantemente para dar respuesta a las actuaciones que en este sentido demanda la sociedad alcalareña. En segundo lugar, y al hilo de lo anterior, es que dichas modificaciones únicamente las puede realizar y aprobar el gobierno municipal, con lo cual tienen el poder y la ventaja de dar solución urbanística sólo a aquello que les pueda interesar al equipo socialista.
Al no existir unas reglas claras, un Plan de Ordenación actual, todos los promotores, empresarios, constructores e incluso cualquier pequeño propietario alcalareño que pretenda realizar alguna actuación urbanística.
En definitiva, el Partido Popular, exige al gobierno socialista local la aprobación del nuevo Plan de Ordenación Urbana, teniéndose en cuenta además que de los bolsillos de los alcalareños, se han gastado más de 2,5 millones de euros.







