“¿Puede alguien pensar que unos padres se nieguen a llevar a sus hijos al colegio sin razones suficientes?” declaraciones de Mª Carmen R. Hornillo ante la indiferencia del ejecutivo socialista con la asociación de padres.
El nuevo colegio Campo de las Beatas, ha sido un cúmulo de despropósitos desde la fase de proyecto.
Alcalá de Guadaíra, 10 de enero de 2012
Tras la temida apertura del nuevo centro Campo de las Beatas en el día de ayer, los padres de los alumnos de este centro, los cuales ya tenían a sus hijos asistiendo a clases en casetas prefabricadas de las empleadas en obras de construcción, se enfrentan de nuevo a unas pésimas condiciones para sus hijos en un centro que carece de servicios tan básicos como la calefacción, ya que, y rayando lo ridículo por parte del Ayuntamiento, los únicos tres equipos de aire acondicionado existentes, que han tenido que ser donados por una editorial fueron sorteados, quedando cuatro aulas sin la suerte de poder calentarse.
Los aparcamientos del centro hacen de improvisada zona de juegos de recreo, y el comedor está habilitado en casetas prefabricadas de obra.
La génesis del problema, tal y como advirtió el Partido Popular, es un error de cálculo por parte del ejecutivo socialista en el poder, el cual, en un momento de crecimiento del municipio por el establecimiento de numerosa población en el área metropolitana proveniente de la capital Hispalense, se dedicó a despilfarrar el dinero público en construcciones ornamentales y secundarias, todo ello a costa de dar de lado a servicios de primera necesidad como la educación y la sanidad.
Ahora, cuando en Alcalá hay niños asistiendo a clases en módulos prefabricados y otros que ni siquiera tienen plaza escolar, ya con el agua al cuello, es cuando Gutiérrez Limones actúa y, a la manera tradicionalmente socialista, es decir, sin previsión, de prisa y corriendo, de cualquier manera y saltándose todas las normativas, “planta” literalmente su colegio en mitad de la nada.
El nuevo colegio Campo de las Beatas, ha sido un cúmulo de despropósitos desde la fase de proyecto, ya que la adjudicación “a dedo” del proyecto fue recurrida por el Colegio de Arquitectos de Sevilla y resuelta con sentencia judicial contra el Ayuntamiento por fraudulenta. A raíz de aquí, el proyecto ha sido modificado en repetidas ocasiones con sus costes derivados claro está, ya que han pretendido catalogarlo como un C3 cuando en realidad es un C2, es decir, que han querido hacer lo blanco negro, considerando las capacidades del colegio por encima de las reales.
Los padres de alumnos del colegio se han negado a trasladar a sus hijos pequeños a este centro que carece de prestaciones, las cuales vienen recogidas expresamente en la normativa vigente, mientras que el centro no cumpla con los servicios mínimos marcados por la Ley, pero ante estas dignas pretensiones defendidas desde el AMPA, el ejecutivo socialista las ha ignorado aludiendo un simple “todo está en regla”.
“¿Puede alguien pensar que unos padres se nieguen a llevar a sus hijos al colegio sin razones suficientes?” declaraciones de Mª Carmen R. Hornillo ante la indiferencia del ejecutivo socialista con la asociación de padres.







